Mi madre me enseñó a tejer con 8 ó 9 años, pero solo sabía hacer bufandas en punto derecho y revés. No sabía montar puntos, cerrarlos, hacer ojales ni nada de nada y nunca hice nada para lucir, simplemente lo hacía porque me gustaba y me entretenía.

A mediados de 2015, una compañera de trabajo me dijo que había descubierto una tienda de lanas veganas en Madrid y pensé ¿me acordaré todavía de hacer derecho y revés? ¿seré capaz de aprender nuevos puntos?. Esa tienda es Black Oveja

Así que me compré un par de ovillos y unas agujas, y YouTube hizo el resto. Aprendí a montar puntos, puntos nuevos, descubrí que había otras tejedoras como yo, otras más avanzadas y auténticas profesionales. Me fijé en las últimas y me dije que yo también quería ser profesional del tejer.

Gracias a Clara y Asun de Pearl Knitter estás leyendo sobre mí y sobre Tejer Vegano. Ellas han “despertado” (sin ellas saberlo) la tejedora que hay en mí y han hecho que crea en mis posibilidades y que poco a poco Tejer Vegano se vaya convirtiendo en realidad.

Desde que retomé las agujas, lo que tejo es fruto de la evolución de mi historia. Soy vegana y creo que todos los animales merecemos vivir libres, en paz y sin sufrimiento, por lo que no es necesario usar lana para tejer (por todo lo que su obtención implica para ovejas, llamas, alpacas, cabras, conejos, etc.).

En Tejer Vegano quiero demostrar que otra forma de tejer es posible, que se puede cambiar el mundo a través de simples puntos y que tú puedes formar parte de ese cambio, adquiriendo esas prendas.

Todos los puntos son el hilo conductor del mensaje que hay detrás de cada proyecto, de cada patrón y la pasión es el nexo común de todo lo que hago.

¡Empieza a cambiar el mundo!